La tradicional marca de chocolates y turrones Suchard, perteneciente a la compañía Mondelez International, renueva el diseño de sus tabletas de turrón y bombones de cara a la Navidad.

La nueva imagen de las tabletas de turrón Suchard supone una aproximación a los valores de tradición, emoción y magia que transmite la Navidad y ayudan a una más fácil identificación por parte de los consumidores en el punto de venta. Los bombones de Suchard también se renuevan con un nuevo formato pasando de la caja al formato sobre con una pequeña ventana en la parte inferior que facilita a los consumidores visualizar los bombones del interior.

“La magia de la Navidad es una de las señas de identidad de Suchard y vamos a seguir tratando de transmitir esos sentimientos. El nuevo packaging hace más visible nuestra icónica mancha dorada que combinada con destacados colores ayuda a navegar por las distintas variedades diferenciándose mejor en el lineal.”, explica Gabriela Alonso, Brand Manager de Suchard Navidad.

Turrón y bombones Suchard, tradición e innovación en Navidad

Las tabletas de turrón Suchard vuelven en sus siete sabores distintos, chocolate clásico, chocolate negro, chocolate blanco, chocolate negro con naranja, chocolate con almendras enteras y con los reconocibles sabores de otras marcas de la compañía como el sabor Oreo y el sabor Chips Ahoy! Los bombones llegan en un cómodo formato de 185g en dos sabores: leche y praliné, los dos sabores que más gustan a nuestros consumidores.

Suchard, con Cocoa Life

Las tabletas de turrón Suchard forman parte del proyecto Cocoa Life con el que Mondelez busca lograr un cultivo sostenible del cacao, generando un equilibrio medioambiental, social y de calidad.

El programa Cocoa Life se enmarca en la estrategia de RSC de la compañía y entre sus objetivos se encuentra el de ayudar a mejorar las condiciones de vida y las prácticas agrícolas de los cultivadores de cacao en los países productores y, más concretamente, en el empoderamiento de la mujer en esas zonas, como rol importante en el desarrollo de esas comunidades.

Desde el comienzo de este programa en 2012, Cocoa Life ha invertido cerca de 400 millones de dólares para mejorar las condiciones de vida de más de 200.000 cultivadores de cacao, beneficiando así a medio plazo a más de un millón de personas de las comunidades de Ghana, Costa de Marfil, Indonesia, República Dominicana, India y Brasil; países donde se desarrolla la iniciativa.