El centro de Madrid es uno de lugares más turísticos y transitados de la capital. Viajeros llegados de todo el mundo se pierden por sus calles buscando encontrar las zonas, monumentos y restaurantes más castizos de la ciudad, poco hace pensar que la tranquila plaza del biombo a pocos pasos de la plaza de la Ópera, podría esconder uno de los mejores gastrobares peruanos: el restaurante Pisco 41º (C/San Nicolás 8).

Una cálida luz, suave música y decoración sobria pero elegante, son la carta de presentación que Fernando y Marco Antonio, responsables de Pisco 41º, han elegido para dar la bienvenida a los comensales “Queríamos abrir un gastrobar que recogiera los mejores sabores de Perú con un toque más sofisticado, pero a buen precio, ya que nos habíamos dado cuenta de que no existían opciones así en Madrid”, apunta Fernando, chef del restaurante.

Pulpo al olivo4 PIsco41

La cocina que encontramos en el restaurante es de lo más variopinta y recoge platos tanto costeros como de zonas de interior, y es que Perú es un país con una cocina muy extensa. Su gastronomía es el resultado de la fusión de la tradición culinaria del antiguo Perú con la cocina española, las costumbres de la costa atlántica de África traídas por los esclavos, la gastronomía de los chefs franceses que huyeron de la revolución en su país, así como la influencia de las inmigraciones del siglo XIX de chinos, japoneses e italianos, entre otros orígenes principalmente europeos. Como particularidad exclusiva de la gastronomía peruana, existen comidas y sabores de cuatro continentes en un solo país, tanto es así que en el año 2007 entró a formar parte del libro Guinness de los Records por tener la gastronomía más variada del mundo.

ceviche de corvina

Su carta alberga desde los clásicos ceviches -pescado crudo marinado en zumo de lima-, hasta los anticuchos -brochetas a la brasa de carne o pescado marinadas con salsas típicas de Perú-, pasando por platos de la cocina criolla como el ají de gallina – guiso limeño de gallina con pimiento, queso, nueces y huevo de codorniz- o la Malaya a la Arequipeña hecha con carne de ternera macerada en ají y vino de Jerez.

Una maravillosa fusión culinaria que suele acompañarse de la bebida más típica de Perú: el Pisco, aguardiente de uva con una gradación de 41º, muy utilizado en cócteles como el clásico Pisco Sour, el Maricucha, el Mareamor o el Chicano, elaborados con distintos tipos de ingredientes que le confieren sabores deliciosos y muy refrescantes.

Pisco 41º es uno de los rincones escondidos del centro de Madrid que se ha convertido en un referente para viajar por los sabores más selectos de la gastronomía peruana.