De la mano del cocinero Enrique Bous, El Gordo de Velázquez inaugura la primera barra de pintxos gourmet de Madrid como una extensión de su restaurante. Decorado por Maria Tirado de Decolab, la Barra del Gordo es un espacio muy visual, que nace como una alternativa informal para disfrutar de pie en la barra o sentado en su zona de mesas altas para aquellos que buscan disfrutar del aperitivo con una caña bien tirada, una comida rápida en mitad de una jornada de trabajo, tomar un respiro para coger energías y seguir de compras por las boutiques de la zona o compartir una cena de picoteo en compañía de amigos durante el fin de semana.

Un concepto único en Madrid que reúne más de cien alternativas diarias -entre pintxos y tapitas en barra hechas al momento- que ha desarrollado Enrique Bous, cocinero con gran experiencia  en el formato pintxo y tapa y con más de 30 años de trayectoria en el mundo de la hostelería.

 BARRA DE EL GORDO (4)

MÁS DE CIEN PINTXOS Y TAPAS PREPARADOS AL MOMENTO

Una propuesta gourmet, fresca e informal de cocina en miniatura basada en el producto de origen (los tomates son de la huerta de Caravaña en La Rioja, los espárragos blancos de Navarra, las pamplinas de Salamanca y la carne de buey gallego), que se rige por la temporada y que apuesta por la variedad aunando la cocina de aquí y de allí.

Así, entre los pintxos podemos encontrar desde los más clásicos y sencillos (1,95 €) como la gilda de piparra, anchoa y aceituna, la tortilla de patata con cebolla caramelizada, o la gran variedad de ensaladillas, hasta los más elaborados (3,75 €) como el de solomillo de buey con pimientos o el de berenjena, jamón, setas y queso ahumado.

Una propuesta que se completa con una completa carta de tapitas en barra, frías, calientes y dulces, todas ellas hechas al momento y en las que hay muchos toques de fusión. Entre las frías destaca un salmorejo muy cremoso, el ceviche de merluza con lima y leche de tigre, un tiradito de dorada a la bilbaína con piquillos y reducción de sidra y el carpaccio de picaña con tomate dulce y rúcula.

En el apartado de tapitas calientes se encuentran propuestas de nuestra cocina como las empanadillas caseras de morcilla y setas, las croquetas cremosas de changurro y gambas, la miniburguer de solomillo de buey gallego con provolone y cebolla dulce, la tempura de espárragos verdes y sobrasada o el huevo frito con chanquetes y adobo gaditano. Una oferta que conjuga con tapas con guiños internacionales como el crujiente de pato a la naranja servido con su jugo al jengibre, taco de pollo chipotle con un punto picante, con lima y cogollo; y el falso risotto de rabo de toro estofado muy lentamente.

Tempura de espárragos verdes y sobrasada con alioli de ajos asados

DULCE FINAL

Una oferta que se completa con un apartado de tapitas dulces (4,5 €) donde hay opciones originales como el potito de dos chocolates, propuestas ligeras como el potito de fruta de temporada que sirve con tomillo limonero e infusión de té y reinterpretaciones de clásicos como el tiramisú que sirven aquí con cookies y BaiIeys o la versión en miniatura de la ‘carrot cake’ que aquí versionan con chocolate blanco y coco.

En definitiva, la Barra de Velázquez se convierte en el plan alternativo para picar a cualquier hora del día en una de las zonas más exclusivas de Madrid.