El brandy es uno de los destilados con mayor tradición y el más exportado de España. Siendo uno de los principales elaboradores a nivel mundial. Aunque el 50 % de la producción nacional se queda “en casa”, el crecimiento del sector se debe a su distribución en mercados internacionales, siendo los más importantes México, Italia, Alemania, Gran Bretaña y Filipinas, donde está tan de moda que ha llegado a convertirse en el espirituoso más consumido. En algunos países (principalmente del Sudeste Asiático y Latinoamérica) se toma mezclado con refrescos; mientras que en otros (como Inglaterra, Francia o Estados Unidos se prepara en cócteles después del trabajo o para acompañar la comida en el restaurante del momento. En definitiva, una bebida en boga que algunos locales de Madrid –La Vanduca, El Gordo de Velázquez, La Verónica y Julieta Bistró- han querido poner en valor por ser “el destilado español”.

PARA PALADARES EVOLUCIONADOS

Primero fue el gin tonic, luego el vermú y el mezcal y, ahora, el Brandy de Jerez. “El consumidor tiene cada vez más educado el paladar y por eso la tendencia son los espirituosos complejos y de alta graduación”. Así lo entienden estos jóvenes hosteleros, que han querido unirse a Lepanto -el único brandy cuya elaboración, producción y embotellado se realizan íntegramente en Jerez y la marca más innovadora de su categoría- para crear la ruta ‘Lepanto Around de World’: un paseo por los combinados que triunfan fuera de las fronteras españolas.

BRANDY ALEXANDERBEBIDA NACIONAL

Pero si el Sol y Sombra es un clásico en España, en otros hay mezclas que levantan auténtica pasión patria. En Julieta Bistró, un restaurante de cocina mediterránea dirigido por los italianos Antonio Martuscelli y Roberto Stella, han apostado por incorporar el BRANDY SOUR (brandy, zumo de limón y Angostura) por estar considerado como la bebida nacional de Chipre. La creación de este cóctel, de aroma y sabor muy mediterráneo, se remonta al año 1930 y se le atribuye a la famosa familia Haggipavlu en su hotel Forest Park. Se dice que el rey Farouk de Egipto lo popularizó tras hospedarse allí durante unas vacaciones ya su parecido estético con el té helado permitía al rey, que era musulmán, beber alcohol sin que nadie lo notara.

LEPANTO ES TENDENCIA

Por supuesto, en cualquiera de los establecimientos puede disfrutarse también de un combinado de brandy con cola, naranja, tónica o ginger ale (refrescos con los que va fenomenal según el Consejo Regulador del Brandy de Jerez) o de una copa de Lepanto solo o con hielo. Ésta, la mejor manera de apreciar la complejidad de Lepanto que, siguiendo el tradicional sistema de criaderas y solera, envejece durante 12 años en botas de roble americano que han contenido vino Fino otorgándole un gusto mucho más elegante y agradable al paladar.